02. Seminario Taller

Mi terreno y mi caja de Herramientas

COACHING + VISUAL THINKING + astrologia

Como nace este seminario

Yo asocio el autodescubrimiento con saber cuál es mi terreno. Cada uno tiene un terreno dentro del cual hay un clima y una tierra específicos. En base a esto, van a crecer unas cosas y otras no. Por ejemplo, mi terreno puede ser del Caribe e, igual, me parecería bien tener mandarinas, pero, la temperatura y el clima pueden no ser lo adecuados.

A veces puede suceder que venga alguien y te diga: “acá vamos a plantar sandía”. Porque a esa persona, que está en Francia, le está yendo muy bien con eso. Entonces, empiezas a plantar sandías, pero no crece nada… Y luego ves al que tienes al lado, que planta bananas. Plantas lo mismo. Tampoco crece. ¿Por qué? Porque el de al lado tiene una montaña que le da sombra. Y a ti se te queman las bananas, porque no tienes la montaña.

Entonces, al final, estamos todo el tiempo mirando para afuera, y haciendo lo que otros hacen, o lo que nos dicen que tenemos que hacer, pero, nunca sabemos cuál es nuestro terreno y qué es lo que sale natural.

Uno nace con su terreno limpio, pero, van pasando los años, viene mi padre, mi madre, mi abuela, mi otra abuela, la iglesia, el colegio. Todos van plantando lo que les parece bien, lo que a ellos les ha funcionado. Quedo con mi terreno todo mezclado: con algunas cosas naturales que crecen, otras que agarraron aunque no eran naturales, un montón de cosas secas que no sirven para nada.

La mayoría tenemos miedo, en realidad, de ser quienes somos, de ser únicos. Nos da terror, y terminamos imitando a otro que se animó a hacer algo diferente. Esto lo dice mucha gente que viene a trabajar conmigo: “pero, esto ya lo hace alguien”. Sin embargo, yo pregunto: ¿Cuántos médicos existen? ¿Cuántos peluqueros hay? ¿Acaso voy a pensar que porque hay otros diseñadores, entonces, yo no puedo ser diseñadora? Hay un montón de cirujanos, de peluqueros, de diseñadores. Pero, en realidad, lo que tengo que ver es cuál es mi diferencial. Una vez que lo veo, veo qué hago y cuál es mi caja de herramientas para lograrlo. Al principio, sin quitar ninguna. Luego, ya veremos.

 

Que vamos a hacer

Todos tenemos un don, un talento, pero pienso que no soy nadie para mostrarlo, no creo en él. Entonces, no ayudó a la gente que tengo alrededor. Quizás, negamos el talento que tenemos, aunque venga natural. Lo rechazamos porque para nuestra cabeza, no entra en ningún modelo de la sociedad. Si no existe, ya, lo descartamos. Las oportunidades pasan todo el tiempo y uno las niega.

Entonces, vamos a ver, primero, cuál es nuestro fuerte, quién es nuestro cliente y qué problema tiene. Siempre se va a tratar de solucionar un problema. Vamos a enfocarnos en qué puedo hacer yo que solucione el problema a otro. Todo el tiempo vamos a hablar de solucionar problemas.

Todos queremos saber quién soy, cuál es mi terreno y qué fruta crece naturalmente. Pero, lo que no queremos es limpiar el terreno.

Vamos a investigar cuál es el terreno propio de cada uno/a y van a tener que plantar algo que vaya con ustedes y que sea natural. Pero, en el camino, para poder plantar, vamos a tener que limpiar. Algunas plantas tienen espinas y duelen, otras están muy clavadas, otras están dando fruto. ¿Qué hago con este peral gigantesco, si toda la vida me fueron bien las peras, pero ya no quiero tenerlo más, porque necesito lugar para otra planta?

Mi intención, con este Seminario taller, es que vayan plantando de acuerdo a su terreno, a su naturaleza. Vamos a empezar a observarnos más a nosotros/as mismos/as. Para ello, hay que dejar de estar en piloto automático y ver porqué nos gusta lo que tiene el otro. Hay que empezar a cuestionar lo que estoy haciendo, quién me lo dijo. Y vamos a enfocarnos en todo lo que sí estemos haciendo: quién sí es el tipo de persona que me gustaría ser. Vamos a mirar siempre para adelante, hacia lo luminoso.


 
 
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Que te propongo

Cada uno tiene una caja de herramientas. Incluye muchas cosas que salen de esa mezcla que posee nuestro terreno. De otras herramientas, se van a ir dando cuenta a medida que vamos avanzando en nuestra indagación.

Iremos descubriendo cuáles son las herramientas que son necesarias. Es fundamental tener conciencia de que ellas no nos dominan. Las voy a usar para jugar a mi favor, para lo que yo necesito, enfocándome en que quiero, la felicidad y en que voy a ir hacia lo que me sale natural.

La caja de herramientas puede incluir, por ejemplo, mi estudio de diseño gráfico, mi estudio de fotografía, mi estudio de cocina, el hecho de que soy argentina y viajé mucho, etc. Todas son herramientas. Si pensara que la herramienta que tengo me domina, al tener la de diseñadora gráfica, haría sólo lo que hace el diseñador gráfico, dejando de lado todo lo demás que puedo hacer.

 

Que vamos a hacer

Pero, en realidad, funciona al revés: lo que quiero que vean es qué vida quieren vivir, de qué manera, y en base a las herramientas que tienen, cómo las pueden utilizar en función de ese deseo. No se trata de que las herramientas nos utilicen a nosotros.

En el camino, van a tener que canjear una herramienta por otra, por más que se las haya regalado la abuela. La idea es que todo lo que hagamos vaya en función de lo que me dé felicidad. Porque, al final, la pregunta es: “¿para qué estamos haciendo lo que estamos haciendo?”.

Me imagino que están acá porque, al final, lo que quieren es tener más felicidad, tener paz, sentirse plenas. Es lo que quiere todo el mundo. Entonces, si quiero esto, cada una de las decisiones que tome, tengo que fijarme si eso, me acerca a la felicidad o me la quita.